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Pintora mexicana nacida en 1907
que realizó principalmente autorretratos, en los que utilizaba una
fantasía y un estilo inspirados en el arte popular de su país. Hija del
fotógrafo judío-alemán Guillermo Kahlo, Frida nació en Coyoacán, en el
sur de Ciudad de México. A los 16 años, cuando era estudiante en la
Escuela Nacional Preparatoria de esta ciudad, resultó gravemente herida
en un accidente de camión y comenzó a pintar durante su recuperación.
Tres años más tarde le llevó a Diego Rivera algunos de sus primeros
cuadros para que los viera y éste la animó a continuar pintando. En 1929
se casaron.
Influida por la obra de su marido, adoptó el empleo de zonas de color
amplias y sencillas plasmadas en un estilo deliberadamente ingenuo. Al
igual que Rivera, quería que su obra fuera una afirmación de su
identidad mexicana y por ello recurría con frecuencia a técnicas y temas
extraídos del folklore y del arte popular de su país. Más adelante, la
inclusión de elementos fantásticos, claramente introspectivos, la libre
utilización del espacio pictórico y la yuxtaposición de objetos
incongruentes realzaron el impacto de su obra, que llegó a ser
relacionada con el movimiento surrealista.
Sus cuadros representan fundamentalmente su experiencia personal: los
aspectos dolorosos de su vida, que transcurrió en gran parte postrada en
una cama, son narrados a través de una imaginería gráfica.
Expuso en tres ocasiones. Organizó las exposiciones de Nueva York de
1938 y de París de 1939 a través de sus contactos con el poeta y
ensayista surrealista francés André Bretón. En abril de 1953 expuso por
primera vez en la galería de Arte Contemporáneo de Ciudad de México. Un
año después murió victima de una salud ya muy quebrantada. |